Yoga Sensible
Yoga Sensible es una práctica de movimiento consciente donde el cuerpo no se fuerza ni se corrige, sino que se escucha. La propuesta parte de la percepción interna —la respiración, el peso, el tono, el contacto— para permitir que el movimiento se organice desde dentro, respetando el momento y la necesidad de cada cuerpo. No se trata de llegar a una forma concreta, sino de habitar el proceso que la genera.
La práctica es suave, modulable y progresiva. A través de movimientos lentos, transiciones cuidadas y pausas que permiten integrar la experiencia, el cuerpo va encontrando una organización más clara y eficiente, sin imposición ni exigencia. La atención se dirige más a cómo se mueve el cuerpo que a cómo debería moverse, favoreciendo una relación más honesta y respetuosa con la propia corporalidad.
Yoga Sensible no busca rendimiento ni acumulación de esfuerzo. No se persigue hacer más, ni llegar más lejos, ni sostener posturas desde la voluntad. Se cultiva la capacidad de sentir sin huir, de permanecer en la experiencia incluso cuando aparece incomodidad, y de permitir que el cuerpo aprenda a sostenerla. Desde ahí, el sistema puede soltar tensiones innecesarias y reorganizarse de forma natural.
El enfoque parte de una comprensión del cuerpo como un sistema vivo y dinámico, capaz de ordenarse y reorganizarse cuando se le ofrecen tiempo, atención y condiciones de seguridad. El movimiento no se corrige desde fuera: emerge cuando hay escucha suficiente. Esta forma de practicar favorece una regulación más estable del sistema nervioso y un movimiento menos reactivo, más disponible para la vida cotidiana.
Yoga Sensible está dirigido a personas que buscan una práctica respetuosa y profunda, que sienten que su cuerpo necesita escucha antes que exigencia, que desean reorganizar su movimiento desde la percepción y que quieren habitar el cuerpo con más presencia y sostén. No es necesario tener experiencia previa en yoga.